La adaptación al cine de Las Crónicas de Narnia, la serie clásica de la literatura infantil, se podría describir como un Lord of the Rings para niños.
Los filmes, se basan en las siete novelas de fantasía escritas por el irlandés C.S. Lewis a mediados del siglo XX de las cuales eventualmente se vendieron más de 100 millones de copias en 41 idiomas. Sin duda, los productores de la serie esperan seguir los pasos de la franquicia de Harry Potter, que realizó una película por libro.
The Chronicles of Narnia: Prince Caspian, marca la segunda entrega de la saga popular donde 4 niños viajan a través de un armario al reino de Narnia para liberarlo con la ayuda de un león místico.
En la película, los niños Pevensie regresan a la tierra mágica un año tras su primera aventura para enterarse de que en si, han pasado mil años y que todo no esta bien desde que el rey malvado ascendió al trono. Los niños y sus viejos y nuevos aliados aúnan sus fuerzas para restaurarle el reino al heredero legítimo, el príncipe Caspian (Ben Barnes).
Para aquellos que no vieron la primera película ni leyeron el libro The Lion, the Witch and the Wardrobe, les será difícil agarrar el hilo de esta historia. La verdad es que los primeros 30 minutos son un poco flojos, y los encontrarán un tanto aburridos. Afortunadamente, la cinta coge impulso cuando comienzan las batallas épicas que continúan hasta el final. Escenas de acción que son bastante divertidas, llenas de efectos especiales y que para la familia se dejan ver ya que contiene un mínimo de sangre e imágenes perturbadoras.








